La aprobación y entrada en vigor del decreto 289/2002 de 10 de diciembre
de 2002 por el cual se rige la Unión de Federaciones Deportivas Vascas
significa un gran avance en la estructuración y reglamentación
del deporte federado vasco.
Ha pasado tiempo desde que la Ley del Deporte 14/98 de Euskadi en su capítulo
VI, articulo 36 estipulaba la creación de una Unión de Federaciones
Deportivas Vascas con personalidad jurídica propia y plena capacidad
jurídica y de obrar, que fuera la entidad representativa del conjunto
de federaciones deportivas vascas con el firme propósito de establecer
bases comunes para la mejora y desarrollo del deporte federado vasco, la defensa
y mejor cumplimiento de sus objetivos deportivos, la creación de comunes
estructuras administrativas o de asistencia técnica de las federaciones
deportivas vascas, así como el asesoramiento a la Administración
Deportiva y el apoyo necesario a las federaciones deportivas vascas para que
puedan promover e impulsar la participación de las selecciones vascas
en las competiciones estatales e internacionales.